Entrevista a LOLA QUINTANA CANTOS, publicada en el número 9 de Noir, Revista Cultural.

 

Cuéntanos Lola, ¿a qué edad empezaste en el mundillo de la fotografía? 

Desde que soy consciente, siempre me ha gustado la fotografía. Pero cuando decidí convertirlo en algo cotidiano en  mi vida fue hace unos tres años. Pasé por momentos duros y siempre digo que la fotografía me ha salvado un poco de todo aquello. Pero ahora eso pasó y en cambio, mi afición sigue conmigo. Y ahí se quedará…dPL8ESq8BsRggIYWthJwYhlSbWbTjuFph2jhFT6Qm0o copia.jpeg

¿Te dedicas a ello profesionalmente?

Siempre he querido ser fotógrafa profesional, pero creo que no lo intenté con la suficiente fuerza. Si volviera atrás en el tiempo habría hecho lo imposible por ser una gran fotógrafa, pero en estos momentos prefiero tomármelo ya de otra manera.

¿Has estudiado este arte o eres autodidacta?

Jamás he estudiado nada de fotografía. Soy autodidacta, me dedico a observar a los grandes: Cartier-Bresson,  Richard Avedon, Robert Capa, Diane Arbus, Cristina Rodero… Casi todos fotógrafos en los que predomina el blanco y negro. Hace un año descubrí a la maravillosa y jovencísima Cristina Otero, ¡que es puro color! Sus retratos son espectaculares.

¿Has ganado algún premio a parte de este?  

No, ninguno importante.

¿Cuál es tu equipo fotográfico? ¿La primera cámara que ha pasado por tus manos? 

 

Mi primera cámara me la regalaron siendo niña y fue una Agfa que aún conservo. Ahora tengo una Sony Alfa de las primeras que salieron al mercado, y desde hace unas semanas, tengo a mi inseparable Fuji x100 compacta. Con esta pienso recorrer el mundo aunque sea con la imaginación.

¿Qué te hace saber que eso que ocurre a tu alrededor puede ser una buena fotografía?  

Bueno, ya en el ambiente se huele, en las luces, en los colores, etc. También debe haber una sensación de inspiración, si las musas no te acompañan no hay nada que hacer. A veces también ocurre que la mejor foto puedes hacerla en el momento menos esperado y de manera improvisada, mirando por el visor uno puede volverse loco ya imaginando cómo quedará la imagen plasmada en  papel o en otros formatos.

 

¿Has expuesto alguna vez? 

Solo he expuesto una vez y de manera muy modesta, pero fue una experiencia preciosa en la que me acompañó mucha gente de las redes sociales. En serio que no me sabía admirada por mucha gente de mi ciudad. Aunque sé que también habrá gente que no le guste mi trabajo, no me importa demasiado. Solo quiero pasarlo bien haciendo lo que más me gusta.

¿Alguna anécdota curiosa que quieras compartir con nosotros?  

Gracias a mi pasión por la fotografía me he convertido en viajera, aunque sea de lugares cercanos. Estoy conociendo Extremadura, algo que nunca hubiera pensado. Ahora me paso el tiempo soñando con países lejanos y en las fotos que podría hacer… Soñar es gratis.

Antes has dicho que te gustaban los fotógrafos que dominaban la monocromía. Si tuvieras que escoger, ¿blanco y negro o color?

 

Hasta hace un año, el color era lo mío. Ahora en cambio, gracias a las influencias de grandes fotógrafos,  me he dejado embaucar por el blanco y negro. Incluso la cámara la llevo programada en b/n. Para mí ya se ha convertido en algo obligatorio, sencillamente porque las imágenes monocromáticas son pura magia. Las texturas y la atmosfera que da una imagen en blanco y negro no la da una foto de color.

Una última pregunta, Lola. La fotografía ha avanzado a un ritmo vertiginoso, pero todavía hay quiénes son fieles a la fotografía analógica. Para ti, ¿digital o analógica?

Yo he vivido las dos etapas, pero ahora sin duda  me quedo con la digital. Más que nada por comodidad. Y porque la vida es así, todo evoluciona y ahora estamos en la era digital y ya no hay vuelta atrás.

Muchas gracias por tu tiempo, Lola.

 

 

Juanka Casas.

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